Leí la conversación una y otra vez, me parecía increíble qué un total desconocido al que ni siquiera le había visto el rostro, ya que sus fotos de perfil podrían ser falsas y del cual ni siquiera había escuchado su voz; me causara tal confianza como para haberle expuesto detalles de mi vida privada. Me pareció una locura, pero al mismo tiempo sentí la interacción con Adrián Morales incluso como algo terapéutico. Él había logrado con solo unas líneas, sacarme de los pensamientos que me lastimaban. Me llegó un mensaje de Peri diciéndome que ya estaba en casa para que no me preocupara. No pude contener las ganas de contarle sobre mi conversación con aquel extraño, por supuesto le tome captura de pantalla a la conversación y se la mandé a mi amiga para que la leyera con sus propios ojos. De

