Nunca espere qué Adrián fuera llegar tan temprano a casa y me descubriera con Roberto hacía ya más de un año que éramos amantes y no, no lo amaba, pero me hacías sentir deseada y eso me excitaba mucho. Mi relación con mi esposo era muy fría, Adrián era un hombre muy apasionado en el sexo, pero muy frío en otros aspectos de la vida. Parecía que todo lo que le importaba era su trabajo, pasaba horas en su oficina y me dejaba sola la mayor parte del tiempo. Después de tantos años de matrimonio nos convertimos más en buenos amigos qué en una verdadera pareja, él siempre estaba cansado y muchas veces se quedaba dormido cuando yo tenía ganas de hacer el amor o después de hacerlo se sentaba y comenzaba a revisar los mensajes de sus clientes. Yo no imaginaba que me fuera a doler tanto una separac

