-Dylan, mejor nos vamos, no quiero estar aquí-dijo mirándome. -¿Segura?-asintió-ok, entonces vamos, pero deja tu número de teléfono en recepción, así si tienen noticias te llamarán. La ayudé a levantarse y fuimos a recepción, hizo lo que le dije y volvimos a mi auto, ella se quedó en silencio todo el camino, pero ya no estaba llorando, solo estaba seria. -Dylan...necesito un favor-dijo mirando por la ventana. -Claro, dime. -Quiero quedarme sola, en realidad... necesito a Andrea. -pero... -por favor, Dylan-ahora estaba mirándome. Suspiré y justo cuando llegamos al edificio tomé su mano. -Está bien, pero me llamarás en cualquier momento y más aún si te sientes mal...prométemelo. -No seas exagerado. -Prométemelo o me quedo contigo aún qué no quieras. -esta bien, prometo que te lla

