4 de diciembre Chicago, Illinois Killiam Draven Llego a Chicago después de lo que parece una eternidad. El viaje en el jet fue normal y no hubo contratiempos, pero mis piernas no dejaron de rebotar en ningún momento. Estoy ansioso, nervioso y malditamente acojonado. Salgo del aeropuerto lo más rápido que puedo después del chequeo habitual y me expongo a la agitación de la ciudad donde hasta hace poco fui feliz, y en la que ahora debo pasar el tiempo solo por culpa de quien se dice ser mi amigo. La frustración que me consume es demasiada. Quisiera no sentirme así, pero la rabia que siento hacia Damiano es demasiada. Me jode que haya sido tan insensible, que en su poco respeto por lo que tiene en su reciente matrimonio, me haya expuesto a mí sabiendo lo que siento por Mack. Lo que teng

