Una vez las puertas del elevador se abrieron salió a paso tímido porque no estaba muy convencida de que Alexander la estuviera esperando, pero no se pudo contener la sonrisa al verlo de pie esperándola en un lugar donde ella pudiera verlo, compartieron un abrazo como si hubiesen pasado semanas sin verse y después de eso el hombre la condujo hacia una elegante limusina de color blanco donde el chofer les abrió la puerta para que subieran, Lila dudo por unos segundos, pero al final ella fue la primera en subir sintiendo que debía ser menos paranoica pues Alexander le había dado señales de ser un hombre muy respetuoso y bueno. Le devolvió la bufanda sintiéndose librada de la presión que caía sobre sus hombros por las palabras de su madre, pero al final iba a poder escapar de ella por unas cua

