Después de mostrarle la casa por la parte de abajo, subimos a la planta alta, le mostré las habitaciones y por último dejé la muestra, al entrar se quedó viendo la decoración, mamá sí que se lució, sabe captar mis ideas y lo hizo tal como lo pedí, sencillo pero bonito.  Clarita recorrió toda la habitación, me abrazo dándome un beso, nos separamos y serví dos copas de vino. —Quiero brindar por nosotros, por nuestro matrimonio, que siempre estemos unidos uno al otro y que pese a dificultades primero hablemos y no discutamos sin antes hablar. —Te amo Luciano, prometo que juntos vamos a superar cualquier problema, te apoyaré siendo tu mano derecha y estando en tus logros y caídas, siempre amor siempre voy a amarte. Tomamos el vino de nuestras copas, le quitó la de ella y las pongo en la

