Capítulo 38 —Al fin… Protesté, viendo cómo la pesada puerta se abría y mi amiga entraba con un plato de comida. En los últimos dos días he sido “Prisionera” de este lugar. Sé que no debería de llamarle de esa forma, pero es lo más parecido. Estoy encerrada en una especie de sótano o guarida subterránea, sin ventanas ni la posibilidad de salir a la superficie. Según Viviane, es por mi seguridad, porque a estas alturas, los Winchester ya deben de saber que no estoy en Texas y probablemente vayan a tomar represalias. Esto último me ponía excepcionalmente nerviosa; estamos hablando de una familia de psicópatas que querían apoderarse del país y que veían sus sueños frustrados por una chiquilla de dieciocho años ¡Una locura total! Así que no tenía ninguna duda de que fuesen a atacar a mi famil

