EL COMIENZ0

1178 Palabras
Despierto desorientada, escucho voces lejanas de personas que no conozco, alguien que me llama.... ¡Samantha puedes oírme!... a lo lejos veo una imagen borrosa de unos ojos color whiskey que me miran fijamente, quien es este hombre... Me despierto sobresaltada en mi cama, trato de volver  mi respiración a la normalidad, este por mucho ha sido el sueño mas vivido que he tenido, miro mi despertador y es apenas la una de la madrugada, no he dormido ni una hora, que sensación mas extraña, pareció que dormí mas tiempo, me levanto y voy a la cocina por un vaso de agua, siento la garganta reseca estoy un poco asustada por que realmente creí escuchar voces que me llamaban pero no era mi nombre el que escuchaba, seguramente estoy demasiado sugestionada por la cantidad de información que leí esta noche a cerca de la mujer que está en coma. No puedo sacarme de la cabeza la mirada penetrante de ese extraño hombre, me meto en mi cama debajo de las sabanas y me tapo hasta la barbilla, talvez fue el alcohol o algo que comí. no me gusta tener pesadillas y aunque no era un sueño oscuro y tenebroso si me sentí asustada por unos momentos. Cuando logro volver a dormir ya se cuela por mi ventana la luz del amanecer, no vuelvo a soñar nada y cuando me levanto es casi el medio día. Mi fin de semana transcurre con normalidad, voy al cine con Paula, caminamos un poco y comemos algo en un restaurante temático que inauguraron hace poco. El resto de la semana es lo mismo de lo mismo, trabajo, casa, dormir;  pasan los días y mi rutina vuelve a ser la misma una y otra vez. El lunes siguiente estoy mirando la tv con mi madre luego del trabajo viendo los novelones viejos que tanto nos gustan cuando la noto un poco alejada de este mundo. -Madre, ¿por que estas tan callada?- No es normal en ella tanto silencio, por lo general esta parloteando o gritándole a la televisión. -Estoy leyendo noticias de los famosos- ruedo los ojos por que parece una viejita, debería conseguir un hombre y tener una vida- Dicen que la Maddox dio muestras de actividad esta mañana cuando casi despertó, pero esta inconsciente nuevamente- como si a alguien realmente le importara eso... -En serio madre, consíguete una vida- me burlo de ella, no puedo evitar sentir el escalofrió que me recorre cuando me hablan de esa mujer,  es muy extraño por que siento una retorcida conexión con ella y eso realmente me asusta. Me despido de mi madre con un beso, le digo que la amo y me voy a la cama, miro el reloj que marca las 10:35 pm, me duermo fácilmente y caigo en un sueño profundo.  Abro los ojos y siento que una luz brillante me lastima, parpadeo muchas veces tratando de enfocar la mirada, escucho voces de personas que hablan a mi alrededor-¡esta despertando, llama al medico! ¡RAPIDO!- que mierda es la que esta sucediendo, trato de hablar pero mi garganta esta totalmente reseca como si tuviera un objeto atravesándola, levanto mis manos pero no tengo la fuerza para moverme, entro en pánico, que esta pasando... miro mi entorno y me doy cuenta que no estoy en mi habitación es...  es la habitación de un hospital ¡que pasa! ¡donde diablos estoy! ¡que me pasó! hay un aparato conectado a mi garganta que no me deja hablar, intento retirarlo cuando un medico y una enfermera me sostienen y me hablan- Tranquila Samantha, estas en el hospital. tuviste un accidente.-  ¡Que mierda! debo seguir dormida, esto debe ser otra pesadilla, debo dejar de comer tantas porquerías antes de acostarme, ¡eso es! es un mal sueño por la indigestión; enfócate Helena, respira, esto no es real trato de calmar todos mis pensamientos. No se cuantas veces repito esta frase en mi mente y luego caigo nuevamente en la inconciencia.  Cuando vuelvo  abrir los ojos la habitación esta oscura, miro a mi alrededor y el espacio se siente muy extraño, busco algún indicio de algo familiar como mi closet o mi mesa de noche, pero puedo ver que de hecho sigo en un hospital, el tubo que me atravesaba la garganta se ha ido, pero quedó la resequedad y el dolor, me doy cuenta que en un sofá cerca a mi cama hay un hombre que duerme de manera incomoda. ¿Qué demonios me sucedió? recuerdo ver la tele con mamá y luego irme a dormir, tal vez me accidente al ir a trabajar esta mañana, se supone que cuando recibes un golpe fuerte estas desorientada y no recuerdas mucho de lo sucedido hasta después de cierto tiempo, ¿Dónde está mamá?, debe estar preocupada, necesito decirle que estoy bien, ella es muy frágil y si piensa que no voy a salir de esta puede que le de un colapso nervioso. Intento levantarme pero los aparatos a los que estoy conectada empiezan a sonar de manera escandalosa y es cuando el tipo que duerme en el sofá se levanta, pone su mano en mi pecho y me hace acostarme de nuevo, es el mismo hombre del sueño, el de los ojos color whiskey. - Tranquila- me dice para calmarme- ya viene el doctor, no te sobresaltes.- Lo miro y me doy cuenta que respiro demasiado rápido, esto es lo que hace que la maquina suelte el pitido, no encuentro mi voz, muevo los pies por que necesito saber que estoy completa, siento mis piernas, gracias a Dios. Me duele todo como si me hubieran dado una paliza, el medico entra y empieza a hacerme las revisiones de rutina o eso supongo, es mi primera vez en un hospital. Me apunta los ojos con una linterna y mira mis pupilas, revisa mi ritmo cardiaco y luego comienza a hablarme- Señora Maddox ¿sabe donde está?- Niego con la cabeza porque me siento un poco aturdida, hay unas cinco enfermeras aquí, me siento como alguien importante - Soy el Doctor Valente, - dice- ¿recuerda el accidente?- Vuelvo a negar con la cabeza y el comienza a hablar de nuevo- Samantha, tuviste un grave accidente, estuviste en coma por casi dos semanas- ¡Dos semanas! pienso,  mi madre debe estar muy asustada debo hablar con ella. Vuelvo a tratar de levantarme pero no me lo permiten así que busco mi voz y le pregunto: -Donde esta mi madre- logro balbucear -Ella no está aquí- me responde el extraño en lugar del medico,  mientras se acerca a mi de manera cautelosa. -Quien... ¿Quién eres tu?- pregunto un poco temerosa, ¿por que mi madre no esta aquí?, esta situación me da muy mala espina, quienes son todas estas personas... y entonces es cuando la cosa se pone aun mas extraña -Soy Dexter Maddox, tu marido.- ¿¡Que!? ahora si que me volví totalmente loca, no entiendo lo que esta sucediendo, solo quiero cerrar los ojos y despertar de esta loca pesadilla.
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