Quedarme con él suena peligroso y tentador, pensándolo bien aquí yo soy la única idiota que sigue maltratando emocionalmente, lo mejor sería decirle que no; pero aquí estoy montada en el auto de Will dirigiéndonos a su apartamento. Creo que es momento de tomar el consejo de Hera, no puedo seguir culpándolo por mis equivocaciones y mucho menos de mi pasado. Cuando estoy dentro de su apartamento tengo que respirar con fuerza para no perder la cordura, me basta con estar en la entrada para que los recuerdos me nublen la mente. Observo todo el desorden del lugar, eso no me preocupa, lo que si me preocupa son los vidrios rotos. —¿Estas bien? —inquiero a penas lo veo. La preocupación es notable en mi voz, todo lo que tenga que ver con él me preocupa. Asiente con la cabeza, en sus manos tien

