GIANNA ¡¿Qué estaba haciendo allí?! Quería que se fuera. Maxim había demostrado ser un hombre impredecible y verlo allí, en un lugar donde claramente no quería participar mirándose extremadamente confiado no fue algo que hubiera esperado. Spencer demostró ser un anfitrión atento y demostrando con una sonrisa su felicidad al ver al rey sometido a sus atenciones le dió facultad para entrar a la casa de campaña principal para descansar de su viaje. —¿Qué haces aquí? —¿No estás feliz de verme?—preguntó Maxim para después dar un tragó a su copa de vino. Me aclaré la garganta al ver cómo sus ojos verdes se plantaban sobre mí para después musitar—. Me mentiste. —En algo nos parecemos. Sonrió. —¿Cuando se supone que mentí? —No hacer lo que se debe y hacer lo completamente opuesto

