Capítulo 16 A las diez de la mañana tocaron el timbre del apartamento del encargado del edificio, quien apareció unos minutos más tarde, sin afeitarse y vistiendo parte de un pijamas. Tras excusarse por sacarlo de la cama un domingo a la mañana Leandro pagó el saldo de la renta anticipada y el hombre, que dijo llamarse Tomás, le entregó las llaves de la puerta del edificio y del apartamento. Se trataba de una de las típicas casas de Brooklyn Heigths de color marrón, muchas de ellas del siglo XIX e incluso de la época de la independencia americana, con escaleras de varios peldaños para acceder a la puerta. Leandro acarreó al interior del pasillo su única maleta y las mochilas, mientras Aiko lo ayudaba con varios objetos menores, todo lo cual habían trasladado en el Metro y por la calle

