Capítulo 22 Cuando salieron de la estación del Metro llovía copiosamente; en realidad la lluvia había sido anticipada por el pronóstico meteorológico pero hacia la medianoche de modo que no habían llevado paraguas y no tuvieron más remedio que correr las tres cuadras que separaban a la estación del edificio en la calle Hicks. Cuando entraron en el apartamento estaban empapados y Aiko tiritaba del frío. Apenas les alcanzaron las toallas para secarse y debieron cambiarse totalmente y poner las ropas a secar en el baño. Tanto los pantalones como el sweater de Leandro eran enormes para la muchacha de modo que debieron dar vuelta los bajos y las mangas y el resultado les produjo un acceso de risa. La lluvia les había cortado el plan de comprar comida preparada en un delivery, de modo que

