Pov Joaquin
Este tipo no me agrada, insiste en acercarse a Sam, ¡Todavía no comprendo que sucede entre ambos!, pero se que Sam no desea tenerlo cerca y eso es más que suficiente para mi.
-¿Quién los dejo entrar aquí? -Grito cabreado-, ¡Esta es una habitación privada, salgan de una vez!.
-¿Salir porque lo haria? -Exclama esa molesta mosca.
-¿Por qué?, tienes la cara demasiado gruesa.
-¡Ja!, no saldre mocoso.
-¿A quién le llamas mocoso?.
-A ti Joaquín, te compartas como uno. -Interviene mi hermano, tomando asiento junto a su amigo.
¡Detestables!, si hubiera sabido que seria tan molestas las personas con las que tendríamos que trabajar, preferiría pasar mis vacaciones en el campus castigados con Sam.
-Estas sordo, ¿No te preocupas por tu empresa? - Me incorporó visiblemente molesto, intento mantener mi poca calma.
-¿Me toman por tonto? -Cabecea, luego nos obeserva-, ¡No intenten verme la cara! -Grita.
-No hace falta que lo hagamos nosotros cuando ya lo han hecho -dice Sam tomando mi mano-, ¡Tú primo es un gran sostén, tanto que aplastara tu cabeza en cualquier momento!.
Notó como los ojos de Gabriel se vuelve turbios, su vista se fija por completo en mí.
Yo me encogo de hombros sin decir una palabra.
-¿No diras nada? -Cogió su celular y empezó a escribir molesto-, ¿Cuánto saben?.
-Todo lo que te dijimos Gabriel, ya te lo dije no me interesa la familia Brodt, lo único que necesito es que me dejen en realidad nos dejen en paz.
Siento un fuerte dolor en mi mano, Sam esta apretando demasiado mis dedos, debe de estar demasiado preocupada por la situación, ella no entiende la relación que tengo con mi familia, siempre y cuando a eso se le pueda llamar así.
Esto es tan agotador, ya deseo abandonar Barcelona, en estos momentos creó que el rector es mucho más agradable que todas estas personas juntas.
-¡Eres realmente!…
No puedo terminar la frase porque mi boca es obstruida por la fina mano de Sam.
-Esto fue inapropiado desde el primer momento, sus acciones no fueron las correctas, ¿Pueden retirarse?, o tendremos que llamar a la seguridad, ¡Todo tiene un limite y ustedes lo han roto más de una vez! -Interviene ella nuevamente.
-Ustedes, ¿No comprenden cual es su lugar? -Habla Emiliano con una voz dura.
-¡No nos interesa estamos para realizar una pasantia no para ser explotados por ustedes y nos traten como sus jueguetes, se van! -Grita decidida paseándose en enfrente de él.
Mi hermano no se ve bien, sus ojos se oscurecen, empuja a Emilano y sale de la habitación dando un portazo.
-¡Se pueden ir ustedes también! -Exclama Sam exaltada observandolos.
Emiliano no dice nada pero se nota que esta cabreado, no dice nada camina hacia la puerta y se va.
Solo queda él que nos observa y sonríe, antes que Sam pueda hablar notamos como toma asiento y cruza sus brazos.
Antes que Sam haga o diga algo, la tomo de su brazo y la coloco detras mió, este tipo no me agrada ni un poco.
-Austin, ¿Te puedes ir de una maldita vez? -Pregunto cansando, ellos me estresan.
-¿Por qué lo haria? -Responde divertido con sus ojos fijos en Sam.
-¡Porque nadie te quiere aquí!.
-Esas son tus palabras -Constesta con una enorme sonrisa, tengo la necesidad de darle un buen golpe para borrar su tonta cara-, ¿Qué crees pequeño Sam?.
-¡Que estas enfermo!, no te conozco y me incomodas, ¡Vete!.
La cara de Austin queda enfurecida, ¡No entiendo que esperaba esta cosa molesta!, es obvio que la respuesta de Sam seria esa, ¡Es un acosador!.
-¿Te puedes ir?, nadie te quiere aquí.
Por unos segundos queda fijo mirando a Sam, despina su cabello y esta molesto, tapo a Sam con mi cuerpo, mi hermano junto a sus socios estan jodidamente enfermos todos.
Camina hacia la puerta, respira y sale.
-¡Manadas de locos!, ¿Qué crees pequeña? - Volteó mi cuerpo para reirme junto a ella, pero noto como las lagrimas comenzaron a caer-, ¿Sam que sucede?.
Ella no responde, simplemente la abrazo y ella se aferra a mí, respirando con dificultad, no digo nada solo espero que ella pueda tranquilizarse, hacia tiempo desde que ella habia roto a llorar.