Pov Joaquín
Observo la incomodidad de ese tal Austin, esa mujer parece un pulpo tocándolo y pegándose a él, ¡Pobre tipo!, gracias a Dios que hace tiempo deje de ser acosado de esa manera, todo gracias a mi pequeña Sam.
Sonrió y la miro feliz, pero en ese momento me percato que Sam esta muy pálida, su respiración es pesada.
-¡Sam!, ¿Que sucede? -Susurro preocupado.
Escucho como su respiración se acelera, ¿Que esta ocurriendo?, extiendo mi mano y tomo la suya, la sujeto con fuerza, ella esta temblando pero comienza a aplicar fuerza a mi mano, sus ojos se fijan en mi, noto su incomodidad, ella tiene miedo.
-Joa, te lo suplico, ¡Por favor sácame de aquí!.
Su voz suena temblorosa es apenas perceptible.
-Si -Respondo, mientras la ayuda a levantarse-, apóyate en mi Sam, todo estará bien estoy contigo pequeña.
Ella no responde, pero aumenta su fuerza en su agarre, ¡Duele, pero debo de soportar!.
-¿A donde van? -Pregunta Emilia y deseo arrojarla por la ventana.
Los ojos de todos se fijan en nosotros, siento como si mi hermano me clavara dagas con sus ojos.
-¿Desde cuando los empleados tienen derecho de retirarse antes que sus jefes?.
-Disculpe señor pero este no es un horario laboral, además como futuro medico se que mi cliente y amigo no se encuentra bien, ¡No creo que usted Gabriel sea tan inhumano ante el sufrimiento de una persona!.
Chispas brotan de los ojos de mi hermano si cree que le tengo miedo esta muy equivocado.
-¡Disculpe señor presidente, no me siento muy bien!, no quiero ser una molestia para nadie -Habla con dificultad, sin levantar su cabeza.
Mi hermano lo observa, y yo lo miro vigilante, si lastima a Sam lo golpeare.
-Levanta tu cabeza -Exige entre dientes.
Si no estuviera sosteniendo a Sam ya me hubiera abalanzado sobre el, eres mi hermano pero eso no te quita lo imbécil.
Sam con dificultad levanta su cabeza, mi hermano fija sus ojos en ella, noto como olas turbulentas surgen en el.
-¿Samantha, eres tu? -Exclama Austin, sus ojos gris tienen un brillo extraño, el no me agrada.
Rápidamente envuelvo mi mano en su cintura y la abrazo.
-Señor es una falta de respeto que lo confunda con una mujer, es muy descortés de su parte se que mi amigo es apuesto pero no es una mujer.