Pov Sam
Me observo en el espejo dudando que mi elección sea la correcta, formal e informal, nose como debo de ir vestida, no quiero dar una mala impresión.
Si solo pudiera ser yo misma, miro mi reflejo el pelo corto realmente no me favorece, no entiendo como me pueden llamar guapo, realmente extraño mi cabello largo.
Esto es demasiado estresante por esta razón odiaba ir de compras junto a mi mellizo, detesto seguir vistiéndome asi. te necesito Alex.
Por hoy fue suficiente tomo un Jersey, un vaquero y unos zapatos a juego.
Luego de ver mi imagen sonrió, tomo un poco de gel acomodo mi cabello colocándolo todo hacia el lado izquierdo, mi flequillo cae tapando la mitad de mi ojo y tengo que admitirlo me gusta lo que veo.
Tomo mi teléfono y estoy lista, bajo las escaleras encontrándome a un apuesto Joaquín con esmoquin, tengo que admitirlo le sienta muy bien, sus rulos los aplaco con gel colocando su cabello hacia atrás, es el pero no parece el.
-¡Samantha!, ¿Que haces vestida asi?.
-Tu que haces vestido de esa manera, es una cena de la empresa para festejar el rodaje, es algo formal pero a su vez informal, creo que lo que llevas puesto es demasiado.
-¿Tu dices? -Pregunta dudoso.
-¡Claro!, es mas ven -Exclamo arrastrándolo hacia las escaleras, lo guio hasta su cuarto pero al llegar dudo, mi mano se detiene en el pomo de la puerta-, ¿Puedo entrar?.
Mi voz sale extraña, actuó como hombre pero sigo siendo una mujer y no quiero ver algo que no sea necesario, entiendo la relación de un hombre y una mujer pero yo realmente no la experimente o al menos como yo queria, ¡Vamos Sam!, no debo de pensar en cosas innecesarias y que no sirven de nada.
-Mira lo que preguntas, ¡Entra! -Grita empujándome hacia el cuarto.
Su habitación esta ordenada y lanzo una carcajada, el es tan diferente a mis hermanos, ellos eran realmente un desastre, pero el es muy diferente.
-¿Y ahora que? -Pregunta fijando sus ojos en mi.
Lo arrastro hasta su armario, al abrirlo tomo un pecoat.
-¡Sácate ese saco y ese tonto moño del cuello!.
Lo observo con desagrado, ese no es mi amigo, parece un muñeco de torta.
-Sam no tienes sentido de la moda para decir eso de sexi moño.
-Cállate y póntelo, sácate esos zapatos.
Me mira mal pero lo hace, tomo unos zapatos negros.
-Ten.
El los agarras y esta mucho mejor.
-Solo queda el toque final.
-¿Cual toque?, llegaremos tarde Samantha, déjame mirarme en el espejo y vamos.
-¡No! -Chillo como una pequeña.
El abre sus ojos sorprendido.
-¿Que ocurre?.
-Gritaste como una mujer -Responde dudoso.
Le doy un golpe y lo llevo al baño.
-Agáchate -Ordeno.
-¡No!.
-Te agachas por las buenas o lo haces por las malas -Advierto, el duda pero lo hace.
Agarro el rociador de bañare y lo arrojo sobre su cabello.
-Tarde mucho para dominar mi cabello, desperdicias mi trabajo.
-Te tragaras la regadera si continuas quejándote.
El sabiamente cierra su boca, tomo una toalla y seco su cabello, es muy suave probablemente mucho mas que el mío, ¡No es justo!, enojada aplico mucha mas fuerza.
-Ay, Auch, Ey duele.
-¡Compórtate como hombre!.
El hace un puchero pero no vuelve hablar, y dejo de tirar su cabello, no es bueno que pierda el control por algo tan pequeño.
-Sigue tu -Le aviso, antes de alejarme, cuando estoy cerca del botiquín tomo unas tijeras.
-Cierra tus ojos.
-¡Es ilegal matar! -Grita pálido, tapándose la cara.
Querido Joaquín si te tapas el rostro y no te defiendes sin dudas te mataran.
-No lo hare -Hablo enojada entre dientes, ¿Por quien me toma?- ¡Hazlo!.
Duda pero finalmente lo hace, rebajo sus rulos de la parte de atrás y los que están adelante juego con mis manos y quedo perfecto, este si es el Joaquín Brodt que conozco y gracias a mi esta 10 veces mas apuesto.
-Ya nos podemos ir -Digo orgullosa.
-¿Sigo vivo?.
Lo empujo hasta el espejo.
-Deja de cubrirte tus ojos.
El lo hace, al ver su imagen su boca forma una perfecta "O".
-¿Soy yo?.
-Si lo eres, vámonos.
Aviso antes de arrastrarlo nuevamente, lo dirijo hasta el vehículo de nos dio la empresa.
-Tu conduces, me lo debes.
Me arrojo sobre el asiento del co-piloto, esta noche no conduciré, Joaquín suspira pero sube al coche, sus ojos se fijan en mi, me encojo de hombros manteniendo mi postura y derrotado, nos ponemos en marcha, hoy será una gran noche.