Mientras tanto, en un lugar oscuro y no muy apartado de la mansión, Lucio jadea entre dientes; su cuerpo está cubierto de cortes y moretones está atado a una silla de metal, con los brazos esposados detrás de su espalda; apenas puede moverse ,frente a él, el padre de Viktor lo observa con una mezcla de desprecio y satisfacción -"¿Qué se siente, hijo de perra?"... pregunta con voz helada al asesino de su mujer,- "¿Como te sientes sabiendo que cada día que pasa es otro día en el que pagarás por la vida que le arrebataste a mi esposa?".... el odio de años habla por él ,Lucio escupe sangre y sonríe con desafío -"Si estas esperas que pida perdón y clemencia, pierdes tu tiempo; yo disfruté a esa zorra, alguien la quería y me pidió ir por ella y entonces la devoré"...... confiesa y el puño forra

