Te lo dijo una bruja

298 Palabras
Cuando se despertaron de su sueño, descubrieron que habían sido llevados a un bosque. Aladino y Jazmín no sabían hacia dónde dirigir sus pasos. No encontraban la lámpara mágica y a la batería de la alfombra voladora se le acababa la carga. Una voz cascada se hizo eco entre los árboles. Rumpelstiltskin estaba cerca. De eso no cabía la menor duda. ─Le marcaré a mi padre ─Jazmín sacó el teléfono celular del bolsillo de su bedlah. ─La línea a la que usted ha llamado está fuera del área de cobertura ─chilló la odiosa voz remedando a la operadora. Jazmín se prendió del cuello de su amado. La desesperación se asomó a sus inmensos ojos almendrados cuando le confesó: ─Es Rumpelstiltskin. Quiere a nuestro primer hijo. No cesará de torturarnos mientras no se lo entreguemos. Aladino no daría a ese villano la oportunidad de quebrarles la voluntad. En sus vagabundeos había aprendido que muchas batallas se ganan con inteligencia y no con el uso de la fuerza bruta. ─Responde mi acertijo ─le desafió─. Si vences, te obedeceremos. De lo contrario, nos devolverás al genio y volveremos a casa. El chico colocó la oferta sobre la mesa. Ahora solo restaba esperar la reacción del malvado hechicero. Él era propenso a hacer tratos. No sabría cómo negarse. Un escupitajo sobre la yerba corroboró su respuesta afirmativa. ─¿Cuál es la programación fílmica de este fin de semana en Agrabah? ─preguntó la rata callejera. Estaba seguro de que triunfaría. A diferencia del mago, él tenía acceso a las nuevas tecnologías. Rumpelstiltskin se dio por perdido. Al no sentar las bases de la competición, había caído en su propia fosa. No era más que otro burlador burlado. ─¡Te lo dijo una bruja! ─vociferó antes de tirar la lámpara y desaparecer.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR