Javier: te dejo, porque no tarde en venir Joel, a esta hora ha venido para ver si no has marcado.
Katherine: entonces les tendré que marcar, cuando ya estén en la casa para que no se dé cuenta.
Javier: nos vemos después.
Fin de la llamada
Cuando terminó de hablar con Katherine, justamente iba entrando Joel para preguntarle por ella.
Joel: ¿Por favor dime que era ella?
Javier: hola Joel, ¿estoy bien y tú? Siento desilusionarte, pero no era ella, tiene días que no hablo con Kath ya que me dejo su celular.
Joel: ya Javier por favor, no me hagas esto ya está desesperado quiero verla, la necesito.
Javier: de verdad Joel, no he hablado con ella, no te digo que dejo su celular, mira aquí está (le muestra el celular que dejo Katherine.
Joel: ya no aguanto estar sin ella, me estoy volviendo loco, si fui un completo tonto, por no hablar con ella en ese momento y no sabes como me arrepiento, por dios es mi mujer y la amo, por favor Javier ayúdame a poder hablar con ella.
Javier: yo ahorita no puedo hacer nada Joel, no puedo comunicarme con ella, es más nadie de nosotros ha sabido de ella, nosotros pensábamos que ustedes estaban bien y sólo me mandó llamar al hotel para darme su teléfono y de ahí se fue con sus maletas y no permitió que la acompañara a ningún lado.
Joel: hay Javier, de verdad no sabes la falta que me hace, de verdad no se que voy a hacer sin ella, la necesito
Javier: dale tiempo a que se calme, sabes mejor que nadie como le afectan estos temas y como se pone al respecto.
Joel: (resignado) está bien Javier, voy a hacer lo posible por no morir estos días sin ella, la verdad la amo demasiado.
Javier: no vas a morir Joel, solo dale tiempo y espacio, es lo único que necesitan en estos momentos.
Joel se fue sin agregar nada, ya que Javier tenía razón en todo lo que le dijo, él mejor que nadie sabía porque se había ido Katherine de su lado, la puso en la misma situación que Lucas, no la dejo si quiera defenderse ni escucho su versión de la historia, cuando él fuel el primero en decir que todo lo que les molestara en ese momento lo iban a platicar y fue el primero que fallo.
Por su lado, Javier estaba editando la foto que le envió Katherine para que pareciera que la sacaron de una revista y le diría que alguien filtro esa fotografía a la prensa, pero que nadie sabe donde fue tomada, pero ellos se encargaron de desaparecer todo lo relacionado con Kath para que no llegue a oídos de Lucas y pueda haber problemas.
Al otro día temprano Javier le marca a Joel.
Llamada:
Joel: Buenos días Javier, dime tienes algo, porque para que me marques temprano es que tienes noticias.
Javier: si tengo noticias, pero no se si te va a gustar lo que tengo, estoy aquí en el lobby.
Joel: sube por favor.
Fin de la llamada.
Javier subió el cuarto de Joel, ya que este no se quiso quedar en la casa con ellos, para él iba a ser muy difícil lidiar con esa situación sin su amada Katherine.
Toc toc
Joel: adelante Javier, siéntate.
Javier: el que debe sentarse eres tú, porque lo que traigo no es nada bueno.
Le muestra la foto donde está Katherine con un joven atractivo, dándole una rosa y ella la acepta y esto hace que Joel se enoje tanto que tiene su cara toda roja.
La nota decía: Famoso empresario en planes de conquista con una hermosa y bella dama que no pudimos tener su nombre, ya que son muy herméticos al querernos acercar, ¿Será que ya tienen planes de boda?
Joel: ¡No esto no puede ser! ¿Dónde tomaron esto Javier?
Javier: la verdad no sé, pero ya hice desaparecer todas las noticias en donde aparecen para que no salga a la luz pública.
Joel: ¡no! Javier que voy a hacer, mi Kath no se puede ir a si como así con otra persona, sé que me porté mal con ella, pero quiero que me escuche y yo escucharla ya no voy a dejar que mis inseguridades estén por encima de mi hermosa esposa, la amo y no quiero perderla por una tontería.
Javier: ¿La crees capaz de irse con otro Joel?
Joel: no, pero no confío en los hombres como ese empresario, que la van a querer conquistar, ella es hermosa no sólo físicamente, también emocionalmente y no quiero estar más tiempo alejado de ella, me hace falta.
Javier: pero lo único que te queda es esperar hermano, a que ella decida regresar.
Joel: va a ser una tortura, pero lo haré, porque si quiero que ella me escuche, yo debo de poner el ejemplo en ser el primero en escuchar lo que tiene que decirme.
Javier: así es Joel, tú fuiste el que la rego, no ella, sólo quería ayudar y ¿cómo termino? Siendo ignorada y puesta en el mismo lugar de hace dos años y 10 meses, ponte en su lugar y ¿Cómo crees que se haya sentido? Sólo pensamos en nosotros y ella que
Joel: tienes razón Javier, tengo que controlarme, y confiar siempre en su palabra.
Javier: bueno te dejo, porque tenemos trabajo que hacer y sin Katherine aquí es más complicado.
Se despidieron y Joel se quedó pensando en que si el no hubiera fallado su hermosa amada estuviera con él y todo estaría como al principio, pero tuvo que cometer semejante tontería que lo está alejando cada vez más de él y no lo va a permitir.
Así han pasado varios días, desde que Katherine se fue a Madrid, pero nadie sabe que está por llegar, les quiere dar la sorpresa, pero también le espera un Joel desesperado, arrepentido y más enamorado de ella y va a ser lo posible porque sean felices sin nada de por medio.
EN MADRID
Daniel: ¿Ya estás lista Kath, para llegar mañana?
Katherine: la verdad, estoy muy nerviosa; después del video que me mostro Javier de todo lo que le dijo Joel, no se como vaya a reaccionar después de estar tantos días lejos.
Daniel: ya verás que todo va a salir muy bien, cambiando de tema, me ha encantado el sistema que instalaste, todo está más organizado y hasta los mismos empleados se sienten tranquilos de que van a estar muy bien cuidados.
Katherine: sí, me di cuenta de eso, con lo que paso con ese inútil que mejor ni mencionar su nombre, todas las secretarias como que estaban asustadas de que alguien les pueda hacer eso, bueno no todas, pero si la gran mayoría.
Daniel: en eso también tienes razón, pero así va hacer más fácil rastrear todo.
Katherine: ahorita que lo recuerdo, ¿Qué ha pasado con los chicos que pusimos con guardias de seguridad?
Daniel: son excelentes muchachos y hacen muy bien su trabajo, también son muy leales y trabajan muy bien, con decirte que están empezando a estudiar y siempre los veo entrenando en sus días libres.
Katherine: me da gusto, ¡qué bueno que no me equivoque con ellos!
Daniel: no se como lo haces, pero me agrada.
Katherine: cuando estaba pequeña un vecino y yo hicimos dos promesas la primera fue que siempre trabajaríamos con el Oficial Black cumplida y la segunda es que cuando tuviera la suficiente solvencia económica voy a poner un centro de cuidado de personas de la calle y un hogar temporal para que ellos vivan y puedan conseguir trabajo.
Daniel: yo puedo ayudar con eso Kath, lo pones en Nueva York y otro aquí, a mi me gustar como piensas y que más gusto de ayudar a quienes lo necesitan.
Katherine: no es fácil Daniel, hay que conseguir personal para que les de educación, les enseñe a defenderse y sobre todo el construir o adquirir terrenos muy grandes para hacer diferentes cuartos para que ahí vivan y en cuanto ellos tengan un buen trabajo y puedan por sí solo pagar sus cuentas, pues que ellos mismos se vayan a conseguir su propio hogar.
Daniel: pues mi hermano se puede encargar de la educación para ellos, y también yo creo que el tiene muchos conocidos que pueden hacer esa labor y pagarles su sueldo como corresponde, de los terrenos me encargo yo y tú te encargas de lo demás que te parece.
Katherine: ¡Wow! Me parece ¡Genial! Si me encanta la idea, pero deja que terminemos con el trabajo en Paris y de ahí nos ponemos a arreglar todo te parece.
Daniel: me parece una ¡estupenda idea!
Al otro día Katherine tomó el jet de Daniel para llegar a Paris, después de un largo vuelo por fin llego y se dirigió a la casa que sus amigos habían comprado para darles la sorpresa, pero cuando ella estaba abrazando a Javier, llegó Joel y se veía un poco triste.
Joel: ¡Kath, amor volviste!
Katherine: sí Joel regrese.
Joel: Podemos hablar por favor, me has hecho demasiada falta.
Perla: vayan al despacho, nosotros tenemos que salir por la comida.
dije a los muchachos que entrarán en la cámara de la oficina y no me equivoqué ya que vimos cómo llegó esa mujer y se desnudaba y le ponía algo en tu café, que sí te lo hubieras bebido completo te hubieras muerto y decidimos irnos contigo siempre vigilando lo que ella hacía.
Cuando te vimos que llegaste a la oficina salí inmediatamente de la camioneta y subí lo más rápido que pude para evitar que te pasara algo, también fue mi error no decirte lo que estaba pasando, pero al verte con el café en la mano me dio mucho temor que algo te pasara por eso le di a qué ella lo tomara.
Y sólo le di un poco para no matarla, porque yo no soy así, pero esperaba que en todo el día tú me preguntarás qué había pasado, pero tú estabas en otro mundo; incluso cuando fuimos a declarar tú no salías de tu ensoñación, pero me juzgaste sin preguntar y me dolió mucho ya que contigo he compartido muchas cosas y sabes todo lo que he pasado y no me tuviste la confianza si quiera de decirme ¿Cómo te sentías? Sabes todo lo que me imaginé, todo lo que en ese momento sentí.
Joel: perdóname amor, de verdad que me sentía muy confundido, sentí que no confiabas en mí, que sólo me querías hacer una escena de celos y que empresarias a ser posesiva conmigo, por lo de Alfonso y todo ha pasado muy rápido y jamás me había pasado algo así.
Katherine: ¿me estás diciendo que he actuado mal, que estoy mal por defender lo que quiero?
Joel: no amor, me encantó cómo nos defendiste de Alfonso, pero todavía no asimilaba lo que había pasado, porque nunca había visto defender una relación cómo tú lo hiciste y le siento muy orgulloso de ti, porque has sido muy fuerte.
Katherine: ¿Por qué no te acercaste a que lo platicáramos? Yo ya te había dicho cuando tú me pediste que nos tuviéramos la confianza de decirnos las cosas sin enojarnos y te dije que jamás iba a permitir que alguien se metiera entre nosotros y que iba a hacer lo que estuviera en mis manos para lograrlo y estuviste de acuerdo.
Joel: sí lo sé y por eso me he sentido muy mal y he tenido un humor de perros que ni yo me aguanto y más el saber que alguien te estaba cortejando me dio más rabia, porque te estaba poniendo en bandeja de plata a cualquier hombre, yo confío en ti y sé que no lo permitirías, pero eso no quita que me sintiera realmente celoso.
Katherine: con respecto a eso, tienes razón jamás haría algo que yo sé que no está bien, pero te lo advierto Joel vuelve a pasar algo parecido y que decidas ignorarme por completo, sí le hago al Gasparín con todo y mis hijos y jamás vuelves a saber de mí, porque el amor que siento por mí misma es más grande, que estar perdiendo el tiempo en niñerías por no hablar las cosas.
Joel: te lo prometo amor, porque si tú y los chicos se van de mi lado si me muero, son mi vida entera y te prometo que de ahora en adelante voy a confiar ciegamente en ti y en tus decisiones y aunque al momento no me parezcan te lo diré y sabré escucharte.
Katherine: yo no quiero promesas vacías Joel, yo soy de hechos y lo tendrás que recompensar y demostrar.
Joel: lo sé amor y sé que el que vuelvas a confiar en mí me va a costar demasiado, pero me voy a arriesgar. Por favor volvamos a estar juntos no sabes cuánto te extraño.
Katherine: yo también te extraño mucho amor, y trae tus cosas para que nos quedemos aquí en lo que terminamos todo el trabajo.
Joel: por la noche estoy aquí amor, ahora quiero que me sigas acompañando a las reuniones que faltan, sólo son 3 en esta semana y terminamos.
Katherine: Me gustaría, pero también los chicos tienen mucho trabajo.
Joel: ¿Qué te parece si después de las reuniones nos unimos a ellos con el trabajo?
Katherine: " me parece perfecto"
Joel: entonces vamos a ver a los chicos, para comer y de ahí irnos a la reunión.
Katherine: buen plan, porque tengo mucha hambre.
Salieron del despacho contentos y abrazados, sus amigos se dieron cuenta, pero no dijeron nada, ya sabían que Kath lo iba a perdonar después de que él le abrió su corazón; se dispusieron a comer entre risas y anécdotas y se dieron cuenta de que era hora de ir a la reunión que tenía Joel.
En el camino a la reunión Joel le pregunto a Katherine.
Joel: amor te puedo hacer una pregunta, que no me deja en paz.
Katherine: dime.
Joel: ¿Dónde estuviste todos estos días?
Katherine: jajaja, estuve en Madrid con Daniel, pero le conté todo lo que pasó y me ayudó a hacer un plan para que estuviera tranquila y pensar con la cabeza bien fría, también fui a trabajar en las empresas donde fuimos la vez pasada, ya que querían actualizar varias cosas y también le puse un sistema a Daniel en la empresa. Es el mismo que tenemos en alta tecnología.
Joel: "Wow" por eso no me dijo nada de ti verdad.
Katherine: sí así es y pues me dediqué a trabajar.
Joel: ¿Y lo del empresario?
Katherine: jajaja, ¿Qué empresario?
Joel: con el que te vieron, hasta una rosa te dio.
Katherine: jajaja jajaja.
Joel: ¿De qué te ríes?
Katherine: todo fue parte del plan, para que te dieras cuenta que tienes que confiar ciegamente en mí y que debes hablar las cosas.
Joel: pero fue s… (antes de terminar se dio cuenta de algo) no me digas todo fue obra de Javier.
Katherine: jajaja sí, pero no sabía que le iba a ser a la foto.
Joel: ahora sí me la aplicó y muy feo, porque no soporté verte con otro, casi me da un infarto.
Katherine: hay Joel de verdad que tú cara no tuvo precio.
Joel: hasta eso viste, no lo puedo creer, pero me lo merezco y por eso no estoy enojado, mira llegamos.
Llegaron a la reunión y todos estaban admirados por la tecnología, también hablaron de las empresas y las casas y seguían con trabajo ya que querían algo innovador y que sólo ellos tuvieran acceso.
Pero también Katherine les ofreció todos los servicios de la empresa y quedaron aún más maravillados de que tenían poco con su empresa y se habían abierto camino muy rápido.
Se llegó la noche y fueron a la casa que compraron los amigos, el departamento que Katherine compro lo tendría en secreto para cuando quisiera distraerse o simplemente darse un tiempo sola, pero sabía que eso ya no iba a pasar, porque también extrañaba demasiado a Joel.
Los días siguientes fueron muy agotadores entre reuniones y ayudar a sus amigos con lo de la empresa, se les había olvidado hablarles a sus hijos.
En Nueva York.
Llamada:
Aldo: hola mami, ¿Cómo están, ya mis extrañamos mucho?
Katherine: nosotros a ustedes amor, pero hemos tenido bastante trabajo que no nos ha dado tiempo de mucho, llegamos tarde y nos vamos temprano, queremos estar allá con ustedes lo antes posible, por eso estamos muy apurados.
Gerardo: ya los queremos ver mamita, pero por favor no se estresen, no queremos que se vayan a enfermar.
Joel: no se preocupen hijos, todos nos ayudamos para que no sea tan pesado el trabajo.
Saimon: ¡Qué bueno papá! ¿Cuándo llegan?
Katherine: si todo sale bien hijo el siguiente fin de semana ya estamos por allá, ¿Cómo está papá José?
Aldo: bien, pregunta mucho por ustedes, pero le hemos dicho que tienen trabajo.
Katherine: mañana le marcamos para que no se enoje.
Gerardo: el abuelo no se enoja mamá, sólo se preocupa, porque siente que le ocultamos cosas.
Joel: ya hablaremos con él cuando regresemos hijo.
Saimon: los dejamos papás, porque hay que levantarse temprano y aquí hay estado tranquilo todo.
Katherine: descansen hijos y estamos muy orgullosos de ustedes, los amamos.
Aldo: nosotros a ustedes.
Fin de la llamada.
En el restaurante
Lucia: ¿Que tienes amor?
José: hay algo que los muchachos no han dicho, pero también sé que lo hacen por no preocuparnos, quisiera ayudar, pero estamos atados de manos.
Lucia: deja de pensar tanto, ellos se saben cuidar y en cuanto a Katherine ella es muy inteligente y fuerte, verás que todo va a estar bien, sólo dales un voto de confianza.
José: si pero tu no la viste cuando ella llegó aquí a pedir trabajo que me dio mucho coraje cuando la escuché y el ver las ganas con que trabajaba, hizo qué todo lo malo se fuera y salió adelante.
Lucia: pero gracias a ti y a tu amor ella salió adelante y la hiciste fuerte y feliz.
José: tienes razón amor, bueno a trabajar que hay gente.
En otro lugar
Llamada:
Carlos: Buenas tardes tío, dime qué sabes de Katherine y que hay que hacer?
Oficial black: pues sólo sé que están por llegar y que todo hasta ahorita va bien, dime ¿Que te ha dicho Lucas?
Carlos: pues sólo me regaño por dejarme ver, y me descanso para que no sospechen nada, pero cada vez lo siento más obsesionado con mi hermana y no quiero que le haga daño.
Oficial black: no te preocupes yo me voy a comunicar con ella para ver qué tiene en mente, esa mujer no se queda quieta.
Carlos: cualquier cosa me informas tío, no voy a permitir que le vuelvan a hacer daño.
Oficial black: yo iré a casa de sus papás para verlos y que me digan algo de ella.
Carlos: sí necesitas algo me avisas por favor tío.
Oficial black: claro que sí hijo, ahora todos tenemos que cuidarla.
Carlos: estamos en contacto tío.
Fin de la llamada
El oficial black se dirigió a la casa de los padres de Katherine, necesitaba indagar porque la habían abandonado de esa manera, pero no los pondría en alerta.
Cuando llegó a la casa tocó y preguntó por los señores y lo hicieron pasar a la sala.
Gustavo: Black que milagro que vienes por acá.
Oficial black: hay Gustavo, sólo quiero saber de mí niña, sabes que siempre me ha dicho tío, pero ustedes no estaban en el país.
Gustavo: hay algo que necesito contarte, porque no sé qué hacer.
Esteban Black: soy Todo oídos dime
Gustavo: bueno lo que te voy a decir nadie lo puede saber, sólo lo sabes tú, Guillermo y mi esposa.
Esteban Black: te prometo no decir nada, sabes que la niña es como mi sobrina y haría lo que fuera para protegerla.
Gustavo: bien, entonces empecemos.
Mientras don Gustavo le contaba todo a Esteban, él tenía que fingir sorpresa ya que todo eso ya lo sabía, cuando terminó el relato dijo.
Esteban Black: ¿Porque carajos no me dijiste nada, la hubiéramos protegido de otra manera, ni siquiera te das una idea de lo que ha sufrido tu hija todo este tiempo, la abandonaron de la peor manera posible?
Gustavo: ¿Que sabes de ella?
Esteban Black: te lo voy a decir, pero al igual que tú no debes decir nada a nadie, mucho menos a tu esposa, estamos claros.
Gustavo: por favor dime y que puedo hacer.
Mientras Esteban contaba todo lo que ha pasado Katherine, don Gustavo lloraba porque al final del día era su hija, aunque no era su sangre él la cuidó y la crio como a su propia hija y se sentía miserable.
Esteban Black: por el momento no puedes hacer nada, ya que en casi tres años no has hecho nada, a su alrededor tiene gente que la quiere y la ha ayudado demasiado.
Gustavo: yo le pedí a Guillermo que los casara porque Lucas cuando eran pequeños le prometió que se casarían y la iba a proteger siempre.
Esteban Black: y ¿No te pusiste a pensar en que eran pequeños y que se dejaron de ver durante muchos años?
Gustavo: fue lo primero que se me vino a la mente, pobre de mi niña, pero me da gusto que hay personas que la quieren.
Esteban Black: de hecho, hasta padres adoptivos tiene y no sabes cuánto la quieren.
Gustavo: pues me da gusto, la verdad no quiero que me relacionen con ella para que no corra peligro y en cuanto reciba esa llamada que ya no hay nada que temer yo mismo la buscaré y le explicaré todo.
Esteban Black: ojalá no sea tarde para ti y que ella realmente te perdone, por todo lo malo que ha vivido.
Gustavo: ojalá me perdone, pero no la podía dejar así y que ella muriera o peor que se la llevarán a no sé dónde.
Esteban Black: lo sé, pero yo te pude ayudar, pero en fin me retiro antes de que tú esposa se dé cuenta de mi presencia y nada de esto a nadie o la puedes poner en más peligro.
Gustavo: lo prometo, nos tendremos que ir nuevamente, para que Sofía no se entere hasta que tú me digas, te doy mi número.
Con eso el oficial black salió de la casa y ahora entendía todo y más aún el por qué no aparecía en ningún lado.
Los días pasaron muy rápido a pesar de todo el trabajo que tenían en París y era domingo y regresaban nuevamente a Nueva York, extrañaban realmente a su familia y todo el trabajo que tenían.
Cuando llegaron les avisaron a todos, el oficial Esteban Black le tenía una sorpresa a Katherine cuando llegaran y los esperaban en el restaurante para recibirlos como se merecen; hicieron una cena sorpresa ya que ellos no se lo esperaban.
En el restaurante
José: ya están por llegar, ya los quiero ver.
Lucia: cálmate José, estás demasiado nervioso hasta te va a dar algo.
Aldo: abuelo, por favor cálmate.
José: está bien me tranquilizó, pero ha sido un mes donde no los hemos visto por favor.
Gerardo: sí abuelito, pero fueron a trabajar.
Saimon: sabes cuánto te queremos.
Todos abrazaron a don José porque estaba demasiado nervioso y en eso llegaron los siete al restaurante.
(Todos) ¡Sorpresa, bienvenidos!
Javier: ¡Wow! Gracias a todos.
Perla: papás los extrañamos mucho
Saúl: ¡sí así va a ser siempre! Nos vamos de viaje más seguido.
Lo golpea Katherine
Katherine: no digas bobadas Saúl, ¿Qué no vez como nos hacen falta?
Lorenzo: es cierto hermano, el amor de la familia no se compara con nada.
Joel: eso es cierto.
Esteban Black: hija te tengo una sorpresa.
Katherine: ¿Qué es?
Carlos: ¡Sorpresa hermana!
Joel: ¿Hermana? De que me perdí.
Katherine: (abrazándolo) ¡Hermano!
Bueno éramos vecinos y siempre íbamos con el tío black a su casa y jugábamos juntos y teníamos muchos planes juntos hasta que se lo llevaron de aquí y no lo volví a ver hasta ahorita.
Joel: pero si es el investigador de Lucas.
Katherine: ¿Qué? Alguien me puede explicar todo por favor y por su bien antes de que mate a alguien.
José: yo también quiero explicaciones.
Esteban Black: tranquilos todos, yo les voy a explicar y tú (señalando a Katherine) no vas a matar a nadie.
Carlos no sabía que se trataba de tí y cuando le contamos todo se puso de nuestro lado y cualquier cosa me informa primero y después hacemos un plan y se lo dice a Lucas.
José: pero y si sospecha algo
Esteban Black: no va a sospechar nada, porque Carlos va a tomar evidencias de todo, el sabrá que enviarle, pero todo lo tengo que confirmar yo.
Carlos: perdón hermana, te deje en manos de ese desgraciado y jamás me lo voy a perdonar.
Joel: no o fue tú culpa, aparte yo también me sentiría así, sabiendo que él la maltrataba y ahora es mi mujer.
Carlos: me da gusto, que estén juntos y voy a ayudarlos para que siempre sea así.
Todos empezaron a cenar y después de tanta platica y ponerse al corriente de todo ah y de regañar a Joel, no sin antes burlarse de él, por lo que le hizo Katherine se fueron a sus casas a descansar ya que estaban realmente agotados.
Al otro día todos estaban en la empresa de alta tecnología y se dieron cuenta de que sus hijos hicieron realmente un excelente trabajo y se quedaron aún más sorprendidos porque no había tanto trabajo cómo se lo habían imaginado.
Perla: los felicito mis amores, que gran trabajo han hecho, Katherine tendremos que buscar a alguien para la cocina y que ellos se empiecen a encargar de algunas cosas en lo que aprenden bien todo.
Katherine: Me parece una excelente idea.
Javier: jajaja sí ellos ya saben más de lo que creen, yo los he estado asesorando cuando estuvimos en París, para que no se nos acumulara el trabajo.
Saúl: es cierto, sólo les falta lo que saben las mujeres y con eso ya tenemos más manos y aprenden demasiado rápido.
Lorenzo: si es muy cierto hasta a mí ya me superaron.
Joel: ¡Wow! ¡Felicidades hijos! Que orgullo ser su padre, los amo.
Aldo: gracias por la confianza
Gerardo: no los defraudaremos
Katherine: y sé que así será, los amo.
Todos se fueron a trabajar y empezaron a buscar a personas que no tenían trabajo y a capacitarlos para el puesto en el restaurante de la empresa ya que Katherine estaba decidida a meter los papeles para la anulación del matrimonio ya quería ser libre.
Lucas por otro lado seguía tramando cómo secuestrarla, sólo era cuestión de tiempo y de que él mismo la encontrara tenía muchas cosas en la casa matrimonial para que Katherine no tuviera que salir, pero ante sus padres él ya no pensaba en ella y así los convenció de irse a su casa a disfrutar de su matrimonio, ya que los veía radiantes.
En la casa de los García
Clara: Guillermo (con voz sensual)
Guillermo: amor, ya me pusiste caliente de sólo hablarme, dime mi amor que quieres.
Clara: quiero que me hagas el amor.
Guillermo: sus deseos son órdenes mi reina.
Subieron a su habitación y Guillermo empezó a besar a su esposa con hambre de ella, le rompió su ropa y la exitó demasiado de cómo la besaba, estaban parados y le beso el cuello, sus pechos, les dio la atención que necesitaban los masajeo, los beso y chupo, siguió su camino hasta llegar a su monte de venus, se puso de rodillas y le separó las piernas, clara sólo gemía de placer y gritaba su nombre.
Guillermo le dio besos a su clítoris y con su lengua empezó a lamer toda su v****a, la penetró con su lengua y después metió un dedo dentro de su v****a y con la no otra mano le metió un dedo en el culo y Clara sólo disfrutaba de ésa nueva etapa con su marido.
Después de que Guillermo metió dos dedos en su v****a, cuando estaba succionando su clítoris ella se vino y dio un grito de placer que posiblemente se escuchó en toda la casa.
Guillermo: mi amor sabes tan deliciosa, que me pierdo en tu v****a y tus jugos quiero más de tí.
Clara: lo quiero todo mi amor.
Guillermo: quiero follarte el culo.
Clara: que te lo impide papasito.
Don Guillermo la volteo y él se desvistió quedando completamente desnudo, la beso por toda su espalda mientras sus manos estaban ocupadas tocando sus senos y su v****a y poco a poco la fue penetrando por su ano y se quedó quieto para que su esposa se adaptara asu tamaño duele amor.
Prometo que voy a ser gentil, no te voy a lastimar mi amor. Cuando clara se empezó a mover Guillermo se dio cuenta de lo que quería su esposa y estocada tras estocada ella gemía demasiado, le gustaba disfrutar con su esposo y que le hiciera el amor como jamás se lo había permitido, clara llegó a su clímax e inmediatamente Guillermo se volteó y la penetró de un golpe en la v****a haciendo que clara se sorprendiera y sin salirse de ella la acostó en la cama y le siguió haciendo el amor hasta que los dos llegaron al clímax, cada vez más su esposa era insaciable.
Guillermo: amor me encanta todo lo que hemos hecho éstos últimos días, me encanta que disfrutes.
Clara: Guillermo menos plática y más acción.
Guillermo: ¡Wow! ¡He creado un monstruo, pero me encanta!
Clara: