25

2246 Palabras

Esa misma noche le había escrito a mi padre para que mandara a alguien a limpiar la casa de los Harriet. El no puso quejas, se sintió orgulloso y me dijo que le había quitado un peso de encima. Me sentía un poco inquieto desde ayer. Esa conversación, el rostro de Bella sin un signo de arrepentimiento, los hermanos felices y Owen siendo estable después de tanto tiempo. Todo se había vuelto un caos. —¿Quieres cereal?—preguntó Owen entrando a mi habitación. Observó como me curaba nuevamente la herida de ayer y un rubor se extendió por su mejilla—Lamento lo de ayer. —Da igual—respondí—¿Cereal de chocolate? Asintió—Es el único que compras. —Es el único que me gusta. Rodó los ojos—Entonces no sé porque preguntas. —Curiosidad. Se sentó junto a mí y miró el techo —¿Crees que ello

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR