Salí del hospital al tercer día, la espalda la tenía adormecida, porque estuve tres días acostada en esa cama de hospital, en la misma posición. Mí madre me llevó a casa, y Cristal la acompañó, cuando llegué, la nana y Adela me esperaron con un letrero colgado en la entrada que decía “ bienvenida a casa Fiore” Sentía que había pasado una eternidad lejos de mí hogar, pude darme cuenta lo mucho que lo extrañaba, la nana me beso en la frente y me dijo —viste mí florecita, que si tienes un ángel que te cuida. Mí madre me dijo, —esta noche tenemos una cena especial, pero verdaderamente, me sorprendió el anuncio, hace cuánto no pasaba algo así, cuál era la ocasión especial, le pregunté —estas de regreso en casa, esa son razones más que suficientemente para celebrar. Me fui a mí habitac

