El frío logró llegar a mí pese a la chaqueta de cuero y el suéter blanco, mi cuerpo se estremeció a la espera del chico rubio con quien me había citado el cual también me tenía parada frente a mi casa desde hora con un cuarto de hora, en cinco minutos volvería adentro para calentar mi cuerpo congelado. El corazón se me comenzaba a comprimir debido a la decepción, mi primera cita y mi primera plantada nada más elegante para la ocasión ni siquiera me importó dejarme caer en el piso de piedras muy pequeñas tan frías debido a la baja temperatura noche. Apoye los codos en la parte interna de mis piernas flexionadas a la vez que dejaba mi mentón sobre mis mejillas, Larisa me esperaría con un chocolate muy caliente si le escribía pero hacerlo me hacia sentir tan débil y tonta pensé en un montón

