Narra Daphne. Hace un año y siete meses. —Daph ¿Estás segura de que quieres hacer esto? —Me pregunta mi futuro esposo. Esta semana hemos estado un poco nerviosos por la boda. Ha habido más tensión. Creo que es por la emoción. No hemos peleado, pero sí hemos discutido por cosas tontas. Que no lavamos los trastes, la ropa. Que se nos cae un vaso con refresco... Cosas tontas. Reclamándonos. Al principio pensaba que así iba a hacer nuestro matrimonio. Ya estábamos conociendo el carácter del otro. Yo tenía exámenes de medio año de estudio y Noah tenía un poco de problemas con la editorial en la que trabajaba. Ambos traíamos a la casa emociones que no debían de estar con nosotros. Después de conversar un día nos dimos cuenta que no era necesario estar enojados por tonterías como esas.

