Narra Daphne. Hace un año aproximadamente Han sido meses extraños. Empezamos nuestro matrimonio felices, lleno de romance y amor... pero ahora es diferente. Creo que las obligaciones laborales de Noah y las mías en la universidad nos ha hecho separarnos un poco. Siempre que llamo a Noah después de que llego de las clases, le aviso que llegué y me pongo a hacer la cena. Casi nunca llega a comer a casa. Siempre que llega está de un humor insoportable, y nunca sé como ayudarlo. Así que cuando él llega del trabajo, yo ya estoy dormida. Las únicas palabras que dice cuando le pregunto sobre su actitud, son las mismas siempre: "El nuevo jefe me tiene estresado", "estoy muy cansado, no quiero pelear". Pues yo tampoco quiero pelear, lo único que quiero es entender lo que está sucediendo.

