Dejando Las Cosas Claras

1891 Palabras

Mi sangre bombeaba más rápido que la última vez que tuve que salir corriendo de un trabajo. La adrenalina recorriendo mis venas era una droga potente que me atravesaba como una corriente eléctrica. Me estaba divirtiendo demasiado allí dentro, y honestamente ya no sabía quién carajo era. Disfrutaba mandar en el dormitorio tanto como cualquier tipo dominante, pero aquello había sido… diferente. La presencia de Tiffany despertaba algo crudo y primal dentro de mí, algo que exigía tener cada centímetro de ella, por dentro y por fuera. Ella era mía para poseer, reclamar y conservar, y que Dios tuviera misericordia del desgraciado que se interpusiera entre mí y lo que era mío. —Mío. El pensamiento reverberó en mi cráneo, tan fuerte como un golpe en la cabeza. En serio… ¿Quién carajo

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR