Capítulo 18 ―¡Me estás diciendo que aún ella está viva, que está en psiquiátrico y tú! ¡¡Estas casado!! ―exclamo Annell, tratando de asimilar lo que Darío le acaba de decir. ―No, no estoy casado, tiempo después me divorcie… Sus padres no querían que yo influyera en su tratamiento, ya que me negaba a lo que le hacían en ese lugar, tanto Fernando como sus padres casi me obligaron a que la dejara ir, que siguiera con mi vida, pero solo no podía; tardé varios años en asimilar todo. Cada vez que iba a visitarla ella ya no me reconocía, cada vez estaba más ausente, hasta que ella entró en un estado donde ya no me miraba, estaba con la mente perdida y simplemente yo, no podía verla en ese estado. Decidí solo alejarme, cada vez que iba mi culpabilidad crecía mucho más, ya que no podía salvarla

