Capítulo 53 El Tema que se debe discutir El sol lucio su suave brillo matutino, indicando que aquel día sería particularmente caluroso, el club campestre contaba con algunos hoyos de golf que disfrutaban jugadores aficionados y algunas otras instalaciones como piscinas y mesas de bolos las cuales cada fin de semana estaban a reventar, pero ese día cada rincón del club estaba desierto, solo estaban presentes algunos trabajadores que ese día realizaban mantenimiento de las instalaciones. Mientras Don Carlos desayunaba junto con su hijo David, Santiago y su compañía además de sus escoltas habían llegado al club y pasado por la seguridad sin mayor dificultad. —Don Carlos, es un honor, quisiera presentarle a mi mano derecha… Catalina…—expreso Santiago formalmente. —Mucho gusto señorita… sup

