Capítulo 42 Los Asuntos No Dan Espera Una brisa fría corrió en medio de los verdes prados que yacían adornados por unas cuantas lápidas y arreglos florales en el cementerio, Santiago permaneció de pie a unos cuantos metros de la tumba de su padre, con la mirada perdida sobre el suelo, mientras su mente inconscientemente trabajaba a mil por hora en lo que había sucedido en esas reuniones tan fugaces que sostuvo en el momento que los asistentes del funeral se despedían uno a uno. El joven había quedado totalmente confundido luego de haber hablado con Lina Rosso, hija del fallecido Jaime quien al parecer conocía tiempo atrás a su novia Andrea, gracias a un negocio entre ambas como la mujer había explicado, pero la confusión nacía en una sutil expresión que uso Lina poco antes de retirarse,

