Desde la perspectiva de Robert — ¡Abre la puerta Alex, por favor!... por favor… eres un maldito — susurro ya derrotado. Después de varios minutos gritando en el pasillo de su horrible edificio, ya tengo que aceptar que Alex no abrirá su estúpida puerta, podría derribarla y entrar, pero seguramente terminaría todo peor… me siento en el suelo y observo al hombre que siempre está tirado ahí… es tan extraño, por alguna razón me quiero acostar a su lado ¿Qué tendrá ese hombre?... cuando ya estoy a su lado el tipo me mira. — Bienvenido al club amigo — balbucea el hombre que claramente luce ebrio, yo lo observo curioso sin entender lo que quiere decir — ¿bienvenido al club? ¿Qué me quiere decir? — Pregunto con mi voz apagada, el hombre sonríe… o por lo menos eso creo — al club de los corazon

