Día siguiente del incidente con Mauricio Lentamente, abrí mis ojos, y lo primero que observé fue el rostro de Robert a pocos centímetros del mío. Estaba tan cerca de mí, que pude sentir su respiración calmada impactar sobre mi cara. Se sentía bien, porque despertar y ver a la persona que amas a tu lado, es una de esas pequeñas cosas buenas que te da la vida. Yo no pude evitar sonreír, acercándome un poco mas para besarle la punta de la nariz y abrazarlo, porque recordé lo que hicimos anoche y eso me hacia sentir feliz. Sonará estúpido, pero ayer disfruté más un beso lento de lengua que el sexo más morboso y salvaje que hubiese podido tener con Robert ¡Pero eso no significa, que no me agrade el sexo morboso y salvaje! Por supuesto que si ¡Me encanta! Pero ayer, no estaba de humor para e

