*Narra Cedrik* Estuvimos lo que quedaba de tarde en el salón. Cuando Isla escuchó la puerta abrirse se quitó de encima de mí, sonreí y puse la mano en su muslo, muy cerca de la entrepierna. Quitó mi mano nerviosa, me reí. La tía Margot nos saludó a los dos. Isla y yo hicimos de cenar, la tía Margot se sentó con nosotros. Cuando terminamos recogimos y luego ella se despidió. Abracé a Isla por detrás, que estaba limpiando los platos. ── Para -dijo sonriendo cuando le besé el cuello. Hice que se girase hacia mí.- ── No quiero parar. ── Es en serio, Cedrik. ── ¿Sí? -pregunté cerca de su boca.- ── Si no me vas a besar no hagas eso. ── ¿Quién dijo que no te voy a besar? ── ¿Etonces qué esperas? ── Espero a que te mueras de ganas. ── Ya me estoy muriendo de ganas. ── ¿

