*Narra Cedrik* Me desperté antes que ella. Besé su mejilla y luego su barriga. ── Buenos días princesita -susurré. Fuí al baño y me duché, cuando salí lavé mis dientes. Entré a la habitación y me vestí. Fuí al estudio. Busqué el teléfono del dueño de la casa que le gustó a Isla y lo llamé. Mientras hablába con él, escuché ruido. Era Isla, que venía acercándose. Se sentó en mis piernas mientras yo seguía hablando. Besó mi mejilla y apoyó su cabeza en mi hombro. Con mi brazo libre la pegué más a mí.- A las cinco y media me parece bien... Vale, hasta la tarde -colgué y dejé el móvil encima del escritorio.- ── Buenos días, cariño -levanté su cara y la miré.- ── Buenos días, nena -la besé. Ella sonrió en medio del beso.- Estaba hablando con el dueño de la casa que te ha gustado. Irem

