*Narra Cedrik* Cuando desperté, observé a Isla, que dormía de frente hacia mí. Aparté unos mechones de pelo de su frente. Acaricié su mejilla, luego fui bajando la mano por su cuello y por su brazo. Me acerqué más y la besé. ── Amor -se quejó. Sonreí.- ── Buenos días, preciosa. ── Buenos días, ¿qué haces? -abrió los ojos y me miró.- ── Empezar el día muy bien -sonrió y se puso boca a arriba.- ── Para esto es que te gusta que duerma desnuda -me puse encima suyo sin dejar caer mi peso.- ── No te voy a negar que para esto también, pero en realidad es que me encanta tu cuerpo, me encantas toda tu, así que si puedes estar desnuda, mejor para mí. ── Tonto -pasó los brazos por mi cuello y me besó. (...) Cuando terminamos, nos dimos una ducha y nos arreglamos. Encontramos

