15 Zenos —Joder —susurré, con mi garganta tan seca como el planeta desértico Trión. Me sentía terrible. Mi cabeza palpitaba y mi boca sabía como si hubiera lamido el culo sudoroso de otro hyperion. Usualmente no bebía demás, pero la noche anterior me lo había exigido. Ivy se había alejado de mí. No solo se había alejado, me había apartado de ella y se fue a mitad del sexo. ¡A mitad del sexo! Aunque estaba tan cegado por mi necesidad de correrme, la había visto vestirse y dejarme. Mi m*****o seguía duro, palpitando, y mis pelotas sufrían, obsesionadas por llenarla. Pero se había ido. Su sexo no estaba donde liberé mi semen. No, había ido a mi mano mientras estaba ahí, de pie, mirando la puerta. Solo tironeé de mi polla algunas veces, sujetando la cabeza, mientras el caliente fluido llen

