Daila Street Me tomó por sorpresa el que Éber me pidiera casarme con él, no creí que alguien pudiera amarme por como soy una chica que no sabe que es el amor, que no sabe que es tener una familia o al menos no lo recuerda, lo que me hizo salir de prisa de la habitación para huir de ahí, me detuve en la puerta de salida y recordé sus palabras. — Déjame hacerte feliz Regresé nuevamente con el alma frágil hacia él, tenía esa necesidad de decirle que sí aún con él miedo de no ser buena para él. Pero cuando sus ojos se iluminaron cuando le dije que necesitaría un anillo de compromiso y me hizo sentir segura de mi decisión a pesar de mis casi veintitrés años, ahora el mundo sabría que mi vida era de un solo hombre, sería la esposa de Éber Faure, sería la Daila Street de Faure, un gran apelli

