Daila Street Esa noche no logré conciliar el sueño, no tuvimos ningún contacto físico los dos más allá de dormir. En algún punto de la noche la ansiedad comenzó a afectarme desesperadamente, sentía que quería huir, no podía respirar, me levanté de prisa y me acerqué a la ventana intentando obtener algo de aire, mi cuerpo sudaba y el miedo comenzó a invadirme. Piensa en algo lindo querida, en lo que amas y quieres preservar contigo, piensa en las amistades que tienes, piensa, solo piensa. Me decía a mí misma sin tener éxito en el momento, me aferré a los abarrotes de la ventana para no caerme, mi cuerpo comenzaba a ceder e intentaba tener el control. — ¿Daila que ocurre? — E-pisodio de an-sie-dad —dije con dificultad — ayú-dame por favor. Mi cuerpo no resistió más y se dejó ir, tant

