Narra Valeria. —¿Tú? —Digo sorprendida. —No pensé que te molesta verme. —No es eso, solamente que me sorprende que no avisarás. —Si quieres me voy no tengo problema —Coloca al bebé en la cuna. —No tienes por qué hacerlo, eres su tía, pero te creí con Amado. —Si estuve un rato con mi hermano— Dice mi cuñada regalando me una sonrisa— Pero me envió a ver como estaban, quería hablar contigo sobre lo que ha pasado. —Puedo explicarte todo. —No quiero explicaciones, sé que unos de los problemas que tienen mis hermanos eres tú, no me importa que tipo de relación tengan o si estás detrás del dinero, te agradezco por qué has logrado que mi hermano vuelva a ser poco a poco él, pero algo que no voy a permitir es que sigas separando a mi familia, estas peleas traen mal a mi madre, a mis hermano

