A las afueras del imponente edificio, Amber desciende del taxi y se escabulle con un grupo de limpiadoras que van entrando por la puerta del personal. Es un ala distinta al que quiere ir, pero ya encontrará la forma de llegar hasta la administración sin que nadie la detenga. Con algo de destreza, entra y toma uno de los uniformes, se lo pone y con una charola en la mano, recorre los pasillos procurando toparse con la menor cantidad posible de personas. Luego de mucho caminar finalmente entra en el ala administrativa, continúa por muchos pasillos de manera disimulada hasta la sala de juntas. —¿Está trayendo los refrigerios? —La asistente de presidencia la intercepta en el camino—. Veré si ya puede pasar. Por favor, espere en el área del personal. Amber asiente y finge caminar hacia e

