Respuesta: "¿Quién mierdas sos? ¿Qué carajo querés? ¿Quién te pensás que sos para meterte conmigo y con mi familia?" Con esa respuesta había entrado en mi juego, su enojo mostraba que su esposa no sabía nada de sus andanzas. Mail: "Alejandro: Nada es gratis en esta vida, vos lo sabrás muy bien, todo hecho tiene sus consecuencias, por supuesto, también los tuyos. En esta situación, solo tenés dos opciones, tu esposa se entera por vos de tus infidelidades, o se enterara por mí. Vos elegís. Hasta pronto." Su respuesta fue inmediata. Respuesta: "¿Me estás chantajeando? ¿Cuánta plata querés?" Que me ofreciera dinero por mí silencio, no hacía más que confirmar que tenía el culo sucio, y que su esposa estaba ajena a todo lo que él hacía. Mail: "Alejandro: Aunque no lo creas, no todo

