El director del curso era un hombre de mediana edad y no parecía que fuera fácil llevarse bien con él. Medía menos de 1,7 metros y vestía con ropa informal que era toda de color marrón oscuro, dando una sensación muy severa. Llevaba el cabello bien peinado y salpicado de gel, lo que le daba un aspecto pulcro y ordenado. Parecía un reportero de antaño. Además, los zapatos de cuero pasados de moda que vestía desprendían un aura anticuada. Por el contrario, y tal vez debido a sus pobres antecedentes familiares, el padre de Lynn parecía una rata desaliñada a su lado. Tenía el aspecto de una persona que se adaptaba según el ambiente donde se encontraba, habiendo perdido su autoestima después de haber sido perfeccionado por la sociedad. Parecía un poco astuto y al ver que tantos profesores

