El pensamiento inunda la mente de Jin abarrotándolo de molestia e ira. Pero se tomaría el tiempo necesario para planear una ruta de escape de este problema teniendo la primera fase ya completa. Era ya temprano y la mañana estaba fresca luego de haber llovido toda la madrugada, Jin tomaría el Audi para dirigirse hasta la empresa no sin antes pasar a tomar un café y comer algo para calmar el hambre durante la jornada de trabajo duro que tendría. Esta vez no fue a uno de los locales de siempre y prefirió darle la oportunidad a un pequeño establecimiento que acababa de abrir. Era atendido por la dueña y emprendedora del local junto con sus empleadas, un lugar agradable y limpio. Se nota mucho que lo mantienen todo en orden, algo que llama la atención de Jin y al mismo tiempo lo tranquiliza

