43. Dmitri se dirige hacia Anton. No puede ser. Pero debo calmarme. Sé que a Anton no le van los tipos. Aunque Dmitri suele ser lo suficientemente persistente como para hacer cambiar de preferencias a quien sea, lo sé, porque lo ha hecho con Alexei, y puede hacerlo con cualquiera que se proponga. —Quiero cogerme al que tiene el calzoncillo rojo —dice Lady Bridge, como si pudiera adivinar lo que pienso. Genial. No eres la única. Me limito a sonreír ante su comentario. —Ahí va, Dmitri, no ha cambiado nada. Siempre quitándote todo lo que a vos te gusta —suelta Oskar, con veneno, como si fuera un pequeño diablillo hablándome a un costado. Pero tiene razón. —Veo que estás informado sobre Alexei —le digo, trato de controlar mi tono. Bebo, para relajarme. ¡Diablos! Esto debería ser un f

