Mia soltó una expresión sorprendida, debía estará bromeando, el no podía retenerla en un matrimonio que ambos no querían, bueno que ella no quería. Ahora se arrepentía, había estado meditando toda noche, cayó cayó el gran error que cometio, el dolor y la desesperación la cegaron por completo. Ahora solo estaba pagando las consecuencias de sus actos. —Tienes que ser razonable, por favor. Lo único que quiero es estar bien, que ambos lo estemos. —Bruno se tocó la barbilla parecía pensarlo muy bien y luego soltó una sonrisa. —Esta bien... —Mia se sorprendió de nuevo, no quería pelear claro que no, pero tampoco creyo que Bruno lo aceptaría así por que si. —Vale, entonces llamare a mi abogado y podremos tramitar el divorcio lo antes posible... —Con una condición. —Bruno la interrumpió, mi

