Una semana había pasado desde el incidente del supermercado, gracias a Dios ya no se habían presentado más suceso como aquel. Ahora Mia se encontraba más tranquila, aunque Dante no hubiera dado con su acosador todavía, Logan la hacía sentir segura a pesar de todo. En ese momento se encontraban en el café de la nana de Hotman, habían pedido un estofado de pescado que derretía sus papilas gustativas, nuevamente estaba demostrado del buen sazón que poseia la adorable anciana. Mia reía por algun comentario de Logan, ya era habitual que ella riera con casi cada cosa que el decía, tenía que admitirlo, era feliz con el, los días eran maravillosos, pero las noches lo eran aún más. Se estaba empezado a acostumbrar a lo que tenían ambos. El celular de Logan empezó a sonar, le había llegado un me

