Al otro día Mia se levantó encontrándose con un rico desayuno que Logan le había preparado, era habitual que lo hiciera cuando se quedaba en su casa. Hotman le encantaba hacerle ese tipo de cosas, así era como le demostraban lo mucho que la quería, con ese simple detalle le decía que para el era más que simple sexo. —Copito... —Logan musito cerca de su oído, tratando de despertarla. Mia se estaba negando abrir los ojos, se sentía cómoda y quería dormir más, pero al sentir los besos y caricias de Logan tuvo que sucumbir ante su deseo. —Buenos dias preciosa. —Logan puso la bandeja llena de comida sobre la cama para luego sentarse junto a Mia—. ¿Te gusta? Mia miró todo lo que preparo, se veía delicioso, y sintió un extraño sentimiento al saber que todo eso lo había hecho por ella. ¿A

