Mia se miró al espejo, estaba lista para la gran noche, el vestido que le había obsequiado Logan le quedaba entallado, acentuando sus prominentes caderas y su cintura. Por un momento la idea de que se veía gorda paso por su mente pero sacudió su cabeza, esos pensamientos no podía tenerlos, no ahora. Si Logan la escuchara en ese momento muy seguramente la llenaría de comentarios dulces y positivos, sonrió al pensar en el por qué a pensar de todos los fantasmas de su mente, el había sido como un rayo de esperanza en su vida, le agradecía tantas cosas, sentía que sin él, no sería lo que en ese momento había llegado hacer, sería la misma, tímida e insegura Mia Cohen, no podía decir que estaba curada pero no hay comparación con su pasado. Algo que nadie había podido hacer en terapias el lo hi

