Isabel y Miranda no querían dejar a Mia asi como si nada, aún se veía un poco al terada por todo lo sucedido recientemente, querían que estuviera tranquila sin embargo no podía. Mia les pidió que la dejaran sola, necesitaba pensar bien las cosas y no le servía mucho estar rodeada de personas, solo esperaban que la entendieran. Fue difícil, pero respetaron su decisión. La azabache incluso se había guardado lo que Bruno había hecho la noche a terror, no necesitaba saber que era un maldito por que ahora con esta sospecha, ya no sabia que más pensar de el. Llego a su apartamento, definitivamente tenía que saber que estaba pasando exactamente. Así que con todo el coraje y valentía fue al enfrentarlo. Bruno se encontraba durmiendo plácidamente cuando de pronto Mia llego arrojandole una cubet

