Mia miró la pantalla de su celular de forma nerviosa, ya había hecho sus planes y no podía dar marcha atrás. Estaba nerviosa, en ese momento haría algo que se había negado hacer por la vergüenza que implicaba mostrar su cuerpo desnudo. Pero estaba tan frustrada con ella misma que no estaba pensado con claridad. Pasaran unos minutos antes de que tocara a su puerta, abriendo para recibir lo que había mandado a traer, tenía todo listo para cumplir uno de los sueño de Bruno. Pagó por los objetos que venía en la pequeña caja y agradeció al repartidor con la mirada baja. Se metió a darse una ducha, solo él cuerpo, sin mojar su cabello para que quedar impregnada con la esencia de cereza que tenía su jabón corporal. Procuro estar presentable, con su cuerpo sin nada de bello, su piel blanca y

