Está muy callado todo. La luz que se filtra a través de la ventana es muy débil. Me siento cómoda y cálida en esta cama, mm… Menta, abro mis ojos y por un momento estoy tranquila y serena, disfrutando de la extraña sensación de seguridad. No tengo idea de dónde estoy. Giro en la cama y así poder tener una mejor posición, pero no obtengo ningún resultado, intento de nuevo y lo único que consigo es una presión en mi cintura junto a un gruñido algo ronco en mi oído.
Me despierto completamente y exaltada, con los ojos bien abiertos me doy cuenta de tres cosas:
1-Estoy en una habitación que no es la mía.
2-El brazo de alguien está rodeando mi cintura.
3-Tengo un dolor punzante en el cuello como si un camión me hubiese pasado por encima.
Toco mi cuello con la yema de mis dedos en la zona palpitante y retiro el contacto de inmediato, duele como la mierda, y ahí es cuando la realidad me golpea de frente y sé que estoy en su alcoba, los recuerdos de la noche anterior regresan lentamente a atormentarme. Mi salida con Nick, Damon…, oh no la llamada telefónica, mi desmallo, Oh dios Nick lo dejé ahí solo sin una explicación, el beso de Damon, cuando me marco, Me estremezco por dentro. No recuerdo venir aquí. Estoy usando, sujetador y bragas. Sin mi vestido. Oh.por.dios.
“¡¿tengo puesta su camisa!?” se podría decir que casi grite internamente.
Trato de retirar su brazo de mí lo más rápido que puedo en un intento desesperado estoy ardiendo en enfado, pero es imposible quitar Damon, en cambio aprieta su agarre en mí.
-Vaya..., veo que ya despertaste bella durmiente.-me dice cerca del oído con la voz ronca.
-Damon suéltame.- le digo un poco aturdida.
-Vamos Mónica, jamás te soltaré.-él lo quiso decir de otra manera, pero está claro que entendió que lo dije literal.
- Damon, quítate necesito mi ropa.
-está bien yo te la busco.-me dice y se separa de mí, con mucha habilidad sale de la gran cama Queen “aquí entran como ocho personas” digo para mí misma.
-Lo sé y es un poco triste que duerma yo solo, ¿no?- uhg se me olvida que la mayoría de las cosas que pienso él puede oírlas, dios tengo que aprender a controlar esto del link con Damon, me siento recostada en el espaldar de la cama y levanto la mirada y hago un pequeño recorrido visual a la habitación la cabecera detrás de mí tiene la forma rectangular de madera muy moderna, espaciosa y lujosa, amueblada en tonos blancos y beiges, abro la boca para decirle que deje de husmear en mi mente.
Oh Dios, Damon esta sin camisa y con solo unos pantalones de pijama, él quiere darme un infarto, siento mi garganta seca y por un momento mi enfado se desaparece él toma mi ropa de un mueble que hay en el rincón de la gran habitación y vuelve con mi vestido.
-¿Cómo llegué aquí?- Mi voz es débil, con remordimientos, se acerca y se sienta en el borde de la cama. Está lo suficientemente cerca como para que lo pueda oler de nuevo, mmm… el olor a Damon, es un aroma embriagador.
-Después que te desmayaste, te traje a mi casa, no sería muy lindo para tu padre ver a su hija llegar a casa desmayada en los brazos de un hombre, conozco a tu padre, pero igual me quitaría las pelotas; así que en tu teléfono busque el número de tu amiga Anna, y les dijo a tus padres que te quedaste a dormir en su casa, sin embargo me dejo un recado para ti dice que le tendrás que contar todo cuando llegues a casa.- dice de lo más tranquilo, tiene razón mi padre lo castraría de cualquier forma, y ni hablar de los gemelos, ya que ni siquiera ellos saben que tengo un mate, mi madre lo supo el día del primer beso con Damon, tendría que decirles tarde o temprano, pero un poco atrasado no está mal y bueno Ann tengo que preparar psicológicamente para su interrogatorio.
Me paro de la cama con más naturalidad de la que debería, tomo mi ropa que está en esquina de la cama.
-¿Dónde está el baño?
-Es la puerta café de la esquina.-dice y me dispongo a ir al baño para cambiarme, y me acuerdo dios Nick, tengo que mandarle un mensaje mínimo, me giro para buscar mi teléfono, y veo a Damon observando cada movimiento que hago su mirada se encuentra muy obscurecida, me doy cuenta de que tengo puesto solo su camisa que me llega 5 dedos más arriba que la mitad del muslo, tomo mi teléfono del bolso que está en la silla que estaba mi ropa, lo tomo incómodamente y corro al baño, puedo escuchar su risa al otro lado de la puerta y me pregunto si me miro así cuando me puso su camisa, “fue peor estabas en ropa interior” dice mi loba, oh gracias Ross, pienso sarcásticamente; reviso mi teléfono y no tengo ninguna llamada perdida valla, al parecer Nick no se preocupó de que me había pasado, con ese último pensamiento le pongo pestillo a la puerta y empiezo a desvestirme.
°°°
-¿Por qué estabas teniendo una cita?-dice Damon apretando el volante, estoy casi segura que bajo sus lentes de sol está frunciendo en seño.
-No era una cita Damon ya para.-digo con fastidio como por tercera vez en el camino, vamos a un restaurante, ya que nos despertamos casi a las 11 de la mañana y Damon dijo para ir a almorzar, además de que hoy es miércoles no puedo llegar a mi casa así de la nada se supone que me fui al instituto con Anna, y se puede decir que Damon desde que salimos de su casa no ha dejado de interrogarme ya es algo fastidioso.
-Oh si claro y ese tipo no siente algo por ti.-dice con sarcasmo.
-Damon para, Nick es un amigo de prácticamente toda la vida y si no sabes aceptarlo no importa cuánto me gustes, él y Anna son mis mejores amigos y tienes que adaptarte a ellos sin contar…-me interrumpe.
-¿Te gusto?-dice con una sonrisa en sus labios olvidando su enojo, me sonrojo a más no poder dios creo que se me salió, que vergüenza.
-¡Mira! Ya llegamos muero del hambre.-digo al darme cuenta de que llegamos como una excusa para cambiar de tema, es un restaurante lujoso había venido una que otra vez con mis padres y los gemelos.
Entramos sin que haga falta pedir reservación.
-Otros beneficios de ser Alpha.-me susurra en el oído y me toma de la mano.
El lugar es demasiado elegante y me siento fuera de lugar con mis zapatos bajos y mi vestido de la noche anterior y con solo un poco de maquillaje que había en mi pequeño bolso, nada en comparación a Damon que trae puestos sus lentes de sol una camisa blanca de lino con unos pantalones negros Armani muy elegantes, tiene unos zapatos negros que podría deducir que son Gucci, es todo un hombre elegante a sus 22 años, nos sentamos a comer y él pidió por mí porque la verdad no podía decidirme, la comida fue muy buena los dos comimos una parrilla mar y tierra algo simple y delicioso.
El almuerzo se basó en Damon burlándose de que a mí me gustaba él, Dios, a veces puede pasar de ser todo un adulto a un niño en segundos. Terminamos de comer pago la cuenta y le di la dirección de Ann, cuando estamos frente a su casa me quito el cinturón de seguridad, abro la puerta, pero me jalan del brazo, más bien Damon me jala del brazo y me roba un intenso beso, me separo un poco aturdida.
-Solo para que lo sepas amor, tú también me gustas demasiado.-después de eso me da otro pequeño beso y salgo pitando del auto, yo le gusto a Damon, no lo puedo creer, toco el timbre y una alegre Ann aun con el uniforme de falda a cuadros roja y camisa blanca me recibe.
-¡ME LO TIENES QUE CONTAR TODO!
Ay Dios.