31

876 Palabras

Capítulo 31 Los días siguientes fueron un vaivén entre el silencio y los planes. Gia y yo apenas hablamos de la situación con mi madre o la empresa. No porque no fuera importante, sino porque sabíamos que cualquier palabra podía convertirse en un detonante. Pero yo no estaba quieto. Mientras ella dormía, yo trazaba mapas mentales en la sala, dibujaba posibles estructuras, contactos, formas de empezar desde cero. No lo dije en voz alta, pero ya había tomado una decisión: iba a levantar mi propia empresa. La necesidad de crear algo sin las ataduras de mi apellido me ardía en la piel como una fiebre. Pero la parte más retorcida de todo era que, para hacerlo, necesitaba que mi antigua familia me hundiera. Solo así los inversionistas verían que mi caída fue real y no una estrategia. Necesitab

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR