¡Demonios! ¡Maldita Alarma! Si te ignoro es porque no te necesito. Abro los ojos muy despacio e intento localizarla para poder deshacerme de ella pero es imposible no puedo verla. Decido cerrar los ojos y esconderme bajo las almohadas a modo de restarle importancia al sonido. Escucho que la puerta y seguido las cortinas. Abro los ojos lentamente. Un haz de luz entra en la habitación y no puedo evitar gruñir ante tal desfachatez por parte del maleducado sol. -Señora Donovan lamento molestarla pero es momento de levantarse.- suelto otro gruñido al escuchar la palabra "Señora" anteponerse a mi nuevo apellido de casada. Sí que tengo un mal rollo con la edad. – ¿Señora Donovan?- -Señora Faaan...- me quito la sabana de encima. –Ese "Señora" está fuera de mi contexto.- me quejo como u

